Ruralpoint.com - Tu punto de encuentro con el Turismo Rural

Destinos

Inicio arrow Comunidades arrow Navarra arrow Roncesvalles, punto de partida al Camino de Santiago arrow arrow arrow
Roncesvalles, punto de partida al Camino de Santiago Imprimir E-Mail

Roncesvalles u Orreaga en euskera, es un muncipio situado en la Comunidad Foral de Navarra a 47 km de la capital provincial Pamplona.

El puerto de Roncesvalles correspondía antiguamente al collado axial de Ibañeta (1.066 m., vía de paso natural que se utilizó desde la prehistoria para acceder a la península ibérica. El punto de mayor altitud del municipio es la cima del monte Ortzanzurieta con 1.564 m.

Las casas e instituciones religisoas y de atención a los peregrinos jacobeos se hallan en lo que es el pueblo de Roncesvalles, situado al pie de Ibañeta, donde arranca la famosa llanada en la que los cantares de gesta ubican la batalla contra los carolingios. Roncesvalles, al cabo del tiempo, sigue siendo enclave fundamental para los peregrinos del Camino de Santiago. Por Ibañeta y Roncesvalles entra el llamado Camino Francés, el mismo que recorrió Aymeric Picaud en el siglo XII, el cual se funde en la villa de Obanos, muy cerca de Puente la Reina, con el otro que procede del Somport de Huesca, también en los Pirineos, conocido por Camino Aragonés.

El municipio de Roncesvalles limita por el norte, en el collado de Ibañeta, con el de Valcarlos, municipio navarro transpirenaico, y por el sur con el de Burguete, la que fue primera población de la comarca, llamada entonces Burgo de Roncesvalles.

Roncesvalles fue de siempre vía de paso obligatoria para entrar en la península ibérica. Por Roncesvalles penetraron fundamentalmente los celtas, los bárbaros (409), los godos que se establecieron a lo largo de la cuenca del Duero, y naturalmente el rey Carlomagno con el más poderoso ejército del siglo VIII, camino de la ciudad de Zaragoza. Carlomagno, dado que fue derrotado en Zaragoza, decidio, camino de su reino, reducir a ruinas la capital de los vascones, Pamplona, Fue al regreso, en los Pirineos, entre el collado de Ibañeta y la hondonada de Valcarlos, donde hubo de sufrir una contundente emboscada por partidas de nativos vascones, que les resultó fácil provocar un descalabro general a base de lanzar rocas y dardos. La Chanson de Roland, escrita en algún lugar de Francia hacia finales del siglo XI, concibió el desastre en el llano, entre Roncesvalles y la villa de Burguete, y los atacantes ya no eran vascones, sino sarracenos.

Qué visitar

- Hospital

El Hospital fundado por el obispo de Pamplona Sancho Larrosa, con la colaboración de Alfonso I el Batallador y algunos nobles. Los papas lo tomaron desde un principio bajo su protección. Desde su fundación lo ha regido un Cabildo de canónigos regulares de San Agustín. En 1984 pasó a depender del arzobispado de Pamplona. El Prior sigue ostentando el título medieval de Gran Abad de Colonia. El cargo de "hospitalero" lo lleva un canónigo. En el siglo XVII se repartían 25.000 raciones anuales entre los peregrinos.

El hospital que existe actualmente fue diseñado en 1792 por el arquitecto José Poudez, levantándose entre 1802 y 1807 con los criterios de la arquitectura neoclásica. Consiste en un gran bloque horizontal con tres plantas hacia el patio y cuatro hacia el este, apenas marcado por ventanales cuadrangulares y al que se accede por un portal con arco de medio punto enmarcado por pilastras, friso y frontón triangular.

- Capilla de Sancti Spiritus

También conocida como Silo de Carlomagno por suponerse que su origen se debe al enterramiento de combatientes francos caídos en el 778, lo que no es inverosímil. Se remonta al siglo XII por lo que está considera la edificación más antigua de Roncesvalles. El Sancti Spiritus “tiene una bella cúpula en pirámide que lleva en lo alto una hermosa cruz”, anotó el peregrino Doménico Laffi en 1670. La estructura tenía que ser parecida a la actual. La techumbre es a cuatro aguas y se cubre con lajas calizas escamadas, que le confieren un recio aspecto. Es la más reciente innovación; antaño tuvo tejas simplemente. Los cambios en Roncesvalles no dejaron de producirse nunca, muchas veces dando muestras de claros desaciertos. Otra cubierta menor por encima coincide con las proporciones originales de la capilla. Acaba en una pequeña cruz florenzada sobre base cónica truncada. La capilla se asienta, pues, sobre el pozo que servía de osario, reforzado con muros de mampostería y bóveda de medio cañón del mismo material. La capilla es de planta cuadrada y bóveda sencilla de crucería simple. Este espacio está más elevado que el suelo, y es aquí donde se construyó a comienzos del siglo XVII un claustrillo con arcada de piedra en tres de sus lados y muro. Los arcos son de medio punto y descansan en pilares cuadrados con imposta superior.

El Sancti Spiritus hay que considerarlo templo funerario, pero no fue lugar de enterramiento perpetuo en el medievo. Era el recinto en que se oficiaban misas por los peregrinos fallecidos en el hospital, que enterrados en otro lugar, una vez transcurrido un tiempo, sus restos eran depositados en el osario bajo la capilla exenta. Desde hace tiempo son enterrados en el claustro canónigos y beneficiados de la colegiata; sus nombres figuran en una lista enmarcada en el muro posterior.

- Iglesia de Santiago o de los Peregrinos

Pequeña iglesia gótica del siglo XIII, situada junto al "Silo de Carlomagno". Es una sencilla fábrica de planta rectangular con dos tramos que incluyen la cabecera recta y bóveda de crucería simple. Unas columnas de fuste cilíndrico sirven de soporte para la cubierta. En su interior hay una figura del Apóstol Santiago. El exterior tiene muros de sillar irregular, sin contrafuertes, con una portada de arco apuntado y Crismón.

Fue utilizada como parroquia hasta el siglo XVIII. Quedó sin culto durante un largo periodo hasta que fue restaurada por Florencio Ansoleaga siglo XX, quien abrió un pequeño óculo sobre la puerta e incorporó la mítica y legendaria campana que orientaba a los peregrinos en la capilla que había en el collado de Ibañeta; la capilla de San Salvador.

- Iglesia de la Real Colegiata de Santa María

La iglesia colegiata de Santa María es la fábrica más lujosa de Roncesvalles y el mejor ejemplo navarro del gótico, no sólo francés, sino del más puro de I'Lle de France. Acoge una preciosa imagen de la Virgen del siglo XIV.

Se admite la hipótesis de que hubo una iglesia anterior a la actual del siglo XIII, si bien las opiniones difieren sobre su ubicación. El templo actual se construyó gracias a Sancho VII "el Fuerte" (1194-1234), quien lo eligió como lugar de enterramiento. No hay datos concretos sobre las fechas de la construcción de la iglesia, pero se sabe que fue a principios del siglo XIII, entre 1215 y 1221.

La Colegiata sufrió importantes desperfectos ocasionados principalmente por varios incendios ocurridos en 1445, 1468 y 1626. A comienzos del siglo XVII, su estado de deterioro y casi abandono propició su reconstrucción, abrcando todo el recinto colegial, especialmente a la iglesia y al claustro. Se enmascaró el interior gótico y se le dio forma barroca salvo en el presbiterio y el tramo de nave que le precede, donde quedaron a la vista los elementos góticos.

-  Capilla de San Agustín

También conocida como Torre de San Agustín, Capilla Real, y Sala Capitular.

De planta cuadrada cubierta con bóveda de terceletes con ligaduras de nervios más elaborados que los de la iglesia y las claves decoradas. La bóveda se apoya en cuatro ménsulas de gran tamaño que representan unos ángeles.

El exterior se presenta como un bloque cúbico de sillería, con cierto aspecto de fortaleza; de ahí que en ocasiones se le denomine torre de San Agustín. Unos contrafuertes adosados a las esquinas que llegan hasta la cubierta piramidal refuerzan el conjunto, que data del siglo XIV.

En el centro de la capilla se sitúa el sepulcro de Sancho VII el Fuerte instalado en 1912, cuando se arregló la capilla para conmemorar el aniversario de la batalla de las Navas de Tolosa. Del primitivo conjunto funerario del rey sólo queda la losa con el relieve del monarca yacente rodeada de una fina cenefa con decoración vegetal que se fecha a mediados del siglo XIII, ya que es entonces cuando Teobaldo I encarga el sepulcro de su tío y de su tía, Clemencia de Toulouse. El relieve del rey Sancho mide 2,25 m y dice la leyenda que esa era la estatura real del monarca. Junto a ella, pueden verse parte de las famosas cadenas del Miramamolín.

En el suelo, a la entrada, está la lápida del Prior don García Juan de Viguria (1327 - 1346).

También hay que reseñar también una serie de esculturas relacionadas con las obras del claustro de la Catedral de Pamplona. Se trata de dos capiteles que representan el Pecado original y la Expulsión del Paraíso, que cabe pensar formaron parte del claustro gótico.

- Albergue de peregrinos Itzandeguía

A unos cien metros de la capilla del Sancti Spiritus, al borde de una pequeña hondonada de verdes pastizales, se halla una edificación envuelta en misterio. Doménico Laffi había escrito que la capilla funeraria estaba muy cerca del hospital de peregrinos. La situaba a occidente, lo que parece coincidir con el emplazamiento de Itzandegía. “Es un gran y bello hospital en el que los peregrinos pueden permanecer tres días. Pueden comer y dormir, y los tratan muy bien”. El edificio es una casona de piedra de 32 x 12 metros. Consta de nave única de seis tramos, cuya techumbre sostienen cinco arcos apuntados que descansan sobre los muros, que a su vez se apoyan en diez contrafuertes, cinco por cada lado. Tiene dos accesos, uno mayor, ancho como para el paso de carros, vuelto de espaldas a Roncesvalles, alzado casi un metro sobre el suelo, desnivel que no existiría hasta tanto no fue edificada la casa casi adosada. La otra puerta, menor, en el lateral derecho, permite el paso a la única planta, que en otro tiempo debió de contar con otra superior. Es edificio ciego, salvo la escasa luz que dejan pasar seis aspilleras, verticales y estrechas, en lo alto del muro que da al mediodía. La última restauración terminó con el Xacobeo 1993. “La mayor parte de los contrafuertes exteriores había desaparecido al igual que los arcos de la bóveda, recuperándose sobre el modelo de los tres que aún se conservaban”, anotaron los profesores Miranda y Ramírez. Pero no parece que fuese así, porque por algunas fotografías de antaño puede comprobarse como la estructura medieval había sido alterada, adaptada a los requerimientos del caserío rural en que se había convertido, con amplios ventanales, puertas para distintos cometidos y dependencias adyacentes. Ni siquiera estaban los gruesos contrafuertes.

- Museo y biblioteca

Ocupan un edificio yuxtapuesto a la Casa Prioral formando un bloque horizontal. Consta de tres niveles en altura y un reducido ático de óculos. En el segundo cuerpo se abre una arcada sobre pilastras acanaladas.

La Biblioteca

Comprende más de 15.000 volúmenes de todo tipo de materias, aunque destacan las obras sobre cuestiones teológicas, filosóficas y de historia eclesiástica. Hay volúmenes en distintas lenguas: hebreo, griego, latín, vascuence e incluso chino. Algunas de las piezas más interesantes, como el códice del siglo XIV "La Pretiosa", se exponen en el Museo de la Colegiata.

Todavía conserva una importante sección de Archivo Histórico conformado a lo largo de los casi nueve siglos de existencia del hospital, que incluye pergaminos, libros de administración, documentos relativos a la historia interna y las repercusiones exteriores de la vida capitular, etc.

El Museo

Situado en la planta baja del edificio, recoge gran cantidad de objetos de arte representativos de la Colegiata, que incluyen escultura, pintura y orfebrería, así como muebles, tapices, monedas y libros de gran interés bibliográfico.

En escultura destacan la estatua de una figura femenina sedente, gótica del siglo XIV, y una talla de San Miguel fechada en el segundo tercio del siglo XVI. Asimismo, además de algunas otras piezas, algunos relieves y estatuas que formaban parte del retablo mayor de la Colegiata, realizado entre 1618 y 1624.

En pintura lo más destacable es el tríptico de la Crucifixión(escuela noreuropea del siglo XVI), cedido a la Colegiata en 1720 por doña Jerónima Jiménez de Esparza, de origen aparentemente flamenco. Una tabla de la Sagrada Familia, realizada por Luis de Morales, que guarda semejanza con la de la Catedral Nueva de Salamanca. El lienzo del martirio de San Lorenzo, barroco de la primera mitad del siglo XVII, así como otro de Judith portando la cabeza de Holofernes.

En orfebrería hay que resaltar una hermosa arqueta de plata dorada, cubierta de fina labor de filigrana y fechada entre 1274 y 1328. Existe otra arqueta de plata parcialmente dorada, que se ha fechado en el siglo XVI, cuyo interés radica en que aprovecha medallones y relieves de la época medieval.

Figuran también os relicarios y especialmente el denominado "Ajedrez de Carlomagno", llamado así por su disposición en damero. Esta pieza, adscrita al gótico de la segunda mitad del siglo XIV, está formada por un alma de madera, forrado de láminas de plata parcialmente dorada, esmaltes translúcidos y vidrio.

La famosa esmeralda de Miramamolín, que se identifica, según la leyenda, con la que Sancho VII el Fuerte arrebató del turbante al rey moro en la Batalla de las Navas de Tolosa, a raíz de la cual se incorporó, como un símbolo, al escudo de Navarra. El evangelario en el que juraban fidelidad los reyes de Navarra, obra de orfebrería románica.


Oficina de turismo:
Calle Antiguo Molino, s/n. - 31650 Orreaga-Roncesvalles (Navarra)
Tel. +34 948760301 Fax +34 948592275 (+información)


 
Documento sin título
  Aviso Legal / Política de Privacidad